El que abre camino
El que abre camino
Dos motores, un solo volante
Ambos arrancan sin pedir permiso, así que el choque no es por falta de ganas sino por exceso de dirección. Cuando están alineados avanzan el doble; cuando no, compiten por decidir lo mismo.
Qué hacer con esto
Repartan territorios explícitos en vez de decisiones. Cada uno manda sin consultar en su área y avisa, no pide permiso, en la del otro.